CANCELAR
www.m-noticias.com Sábado 17, de Noviembre, 2018
Portada Devaluada la política en México; también el oficio de periodista
Devaluada la política en México; también el oficio de periodista MATAMOROS, TAMAULIPAS. 26 de Junio del 2017

Por Diego Leto Rentería

Esta semana en México, la nota se la llevó el periódico estadounidense, The New York Times que publicó en primera plana una investigación que señala al gobierno mexicano de prácticas de espionaje.

Según la investigación publicada por el diario norteamericano, tres dependencias federales de nuestro país invirtieron más de 80 millones de dólares por un software que permite el espionaje a través de medios electrónicos.

Entre las personas que, según el artículo, fueron espiadas a través de sus teléfonos celulares, se encuentran los periodistas Carlos Loret de Mola y Carmen Aristegui.

Y luego de la publicación, se hizo el escándalo.
 
Fue otra oportunidad para que grupos políticos y diversas organizaciones de México señalaran, una vez más, al presidente Enrique Peña Nieto de prácticas ilegales.

Así, tuvimos durante los primeros días de esta semana, decenas de artículos periodísticos refiriéndose al espionaje que ejerce el gobierno mexicano.

El secretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong de inmediato salió a desmentir el artículo y negó que existan estas prácticas contra periodistas u organizaciones civiles.

Y qué bien que se pronunció sobre el tema, aunque a estas alturas y a punto de concluir el sexenio que encabeza Enrique Peña Nieto, nadie le cree, ni a Osorio Chong, ni al gobierno al que pertenece.

En este momento podrían acusarlos de las cosas más fantasiosas, y antes de poner en duda cualquier señalamiento en su contra, se dudaría de las palabras de un secretario o del gobierno.

Así tan desgastada está la imagen de la política en nuestro país.

Se ha caído en tal descrédito que ni la misma nota de un periódico tan influyente como el estadounidense pudo mantenerse en las primeras planas más de tres días.

El espionaje es una práctica permitida en muchos países del mundo, y no porque sea legal, sino porque ellos se dan permiso de ejercerla, argumentando que es con fines de seguridad, pues se utiliza principalmente contra el terrorismo.

Hay que señalar que la publicación salió a la luz, justo cuando México se prepara para renovar la presidencia de la República y los grupos de choque en el país ya alistan su artillería para atacarse mutuamente, pues el próximo 2018 estará en juego un presupuesto de miles de millones de pesos y hay que ir tras él.

A fuerza de ser muy objetivo, la nota tuvo mucho menos eco de lo que esperaban, pues al término de esta semana ya hay pocas referencias sobre el artículo.

Será porque, si bien es cierto que el presidente Enrique Peña Nieto ha sido señalado de prácticas ilegales durante todo su sexenio, las “víctimas” del espionaje son también gente que ha sido señalada de prestarse a los intereses políticos y económicos de los grupos de poder.

Algunos periodistas en nuestro país no han terminado de entender que no se puede ser juez y parte, y así como la política mexicana ha caído en el descrédito, el ejercicio periodístico también se ha ido devaluando con el paso del tiempo.

A la periodista Carmen Aristegui nadie le resta méritos. Es una mujer muy inteligente, tanto que desde hace algunos años se maneja como una marca, y cuando alguien toca sus intereses no pierde oportunidad para salir a decir que se ha trastocado la libertad de expresión de todo el país y de inmediato pretende manipular a la sociedad para que tomen partido por ella, y muchas veces le ha funcionado.

Carmen Aristegui es una de las periodistas más reconocidas de nuestro país, pero también es una periodista de las más señaladas, no de prácticas corruptas, no, pero sí de ir tras de sus intereses.

Ha sido calificada en el extranjero como una de las mujeres más influyentes de México, pero influencia, no es integridad.
 
No estamos justificando de ninguna manera al gobierno mexicano, pero como lo señalara Daniel Millán Valencia, director general de medios internacionales de la presidencia de la República, si Loret de Mola, Aristegui y todas las personas que se mencionan en el artículo sienten que se han violentados sus derechos, deberían acudir ante las instancias correspondientes a solicitar una investigación y no librar una guerra en los medios de comunicación que no resuelve nada.
 
Es la insistencia de algunos de los involucrados de mantenerse como protagonistas y ser los permanentemente agraviados lo que demerita un poco este asunto que es tan serio.

El tema de la corrupción es tan cotidiano, que tal pareciera que ya nos hemos acostumbrado, es una pena, pero ver a los periodistas siendo juez y parte ha demeritado mucho el oficio, y también es una pena.

Redes Sociales
En Medios Casa Blanca regresa acreditación a peri... Huracán Willa y Vicente impactarán cos... Abre Felipe consulta sobre... ¡su barba! Así luce Batwoman de Ruby Rose, la prim... Por discriminación, enfermos mentales e...