CANCELAR
www.m-noticias.com Domingo 24, de Febrero, 2019
Portada Problemas de salud que debes atender después de los 50
Problemas de salud que debes atender después de los 50 INTERNACIONAL. 11 de Febrero del 2019

Cada década de vida tiene sus particularidades y, según nos vamos acercando a la madurez, pueden que surjan ciertos problemas de salud que pueden estar ligados, por ejemplo, a estilos de vida o a herencia familiar. Sin embargo, es una realidad que, según ha aumentado la expectativa de vida en el país, los avances de la tecnología y la medicina han hecho posible llegar a la “edad dorada” en mejores condiciones de salud que nunca.

¿Por qué es esto importante? Ya es sabido que la demografía en la isla está cambiando a pasos agigantados y que nuestra sociedad es una esencialmente vieja.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), Puerto Rico ocupa la sexta posición entre 35 países de Latinoamérica con envejecimiento acelerado de su población, mientras que la Encuesta de la Comunidad del Censo (2015) destaca que, desde el año 2000 al 2015 la población mayor de 60 años en Puerto Rico aumentó de 11.2% a 18%. El informe perfil Demográfico de la Población de Edad Avanzada para Puerto Rico y el Mundo, publicado en diciembre de 2017 por la Oficina del Procurador de las Personas de Edad Avanzada, detalla que se espera que para el año 2050, el 37.2% de la población serán personas de 60 años o más.

 

¿Qué implicaciones tiene este hecho para la salud? Muchas, dado que, en Puerto Rico, según explica el Plan de Acción de Enfermedades Crónicas para Puerto Rico 2014-2010, se ha observado que entre los grupos con mayores tasas de morbilidad, mortalidad e incapacidad por ciertas enfermedades crónicas cuando se comparan con el resto de la población se encuentran las personas de edad avanzada. En este caso también influye la escasez de recursos económico, como suele ocurrir con los adultos mayores, y ser del sexo femenino.

 

Tomando en consideración que ciertas condiciones de salud pueden ser más prevalentes a partir de los 50 años, sobre todo si no se han seguido estilos de vida saludables y acechan los factores genéticos, a continuación, la doctora Adelaida Ortiz, especialista en Medicina Interna y catedrática auxiliar de la Escuela de Medicina del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, explica a qué se debe estar atento y recomienda qué se puede hacer.

 

LAS BASES

La doctora Ortiz hace hincapié en que si bien todo paciente debe empezar su cuidado preventivo desde la niñez a través de las visitas al pediatra ya establecidas, “una vez que llegamos a la adultez, a partir de los 18 años y en la década de los 20, se deben estar mirando condiciones que se van a manifestar después de los 50, particularmente la presión arterial, el estado de lípidos y las prevenciones primarias”, explicó la especialista y catedrática. Añáde que, en este aspecto, se debe prestar atención a las vacunas, las enfermedades de transmisión sexual y a situaciones particulares en las que la familia tiene prevalencia de alguna malignidad para realizar el cernimiento recomendado en cada etapa etaria.

A PARTIR DE LOS 50 AÑOS 

“Después de los 50 años, tanto en hombres como en mujeres, se deben hacer cernimientos anuales para establecer si hay diagnósticos de alta presión, diabetes, hiperlipidemia y los cernimientos de cáncer”, indica la doctora Ortiz. Señala que se debe estar atento particularmente al cáncer de colon y al cáncer de seno. La colonoscopia debe hacerse a partir de los 45 años. La mamografía es a partir de los 40 años. A los 35 se debe hacer una mamografía de cernimiento; de los 40 a los 50 se debe hacer la maografía por lo menos cada dos años, y, después de los 50 años, anualmente, siempre y cuando no se tengan factores de riesgo, como historial familiar o historial de cáncer en el mismo paciente.

 

El riesgo de desarrollar cáncer del cuello de la matriz va a depender del historial sexual de la paciente. No obstante, “si ha tenido, por lo menos, tres pruebas de cernimiento negativas no hay que hacerlas con tanta frecuencia”, adunda. Sobre el cáncer de la próstata, Ortiz señala que no hay ninguna evidencia contundente de que hacer la prueba de sangre o la prueba de tacto digital va a ayudar a detectar el cáncer más o menos temprano.

 

“Es frustrante porque no tenemos muchas herramientas, así que es bien importante el historial que se la haga al paciente”, indica, al agregar que su recomendación es que, después de los 50 años, cada varón tenga un urólogo con el cual pueda establecer una relación de confianza.

 

En cuanto al monitoreo de los niveles de lípidos y la hiperlipidemia (tener el colesterol muy alto), la doctora Ortiz menciona que el rango de cuán alto es el valor para ameritar tratamiento dependerá de los factores de riesgo del paciente.

 

“Eso significa que puedes tener un colesterol malo elevado, pero no fumas, no padeces de alta presión, no eres diabético y eres mujer, pues no necesariamente hay que manejarlo”, resalta, al mencionar que eso se decide mediante unos cálculos que establecen el riesgo cardiovascular que se desea prevenir. “De esta forma, se decide qué tipo de terapia, si alguna, el paciente va a necesitar”.

 

Cada persona debe acudir a sus visitas médicas de rutina anualmente, a menos que tenga otra condición de salud que requiera que se vea con más o menos frecuencia.

 

EL ROL DE LA OBESIDAD 

Para la doctora Ortiz, si bien en todas las edades la obesidad juega un rol fundamental, es un factor de riesgo que se puede controlar para disminuir el desarrollo de enfermedades crónicas como la diabetes en cada etapa de vida, sobre todo cuando se va entrando en edad.

 

“Yo hago mucho hincapié en la obesidad porque está directamente relacionada con la resistencia a la insulina”, dice Ortiz, al indicar que al añadir factores como el historial familiar y la alta prevalencia de diabetes entre los latinos -y los puertorriqueños-, las probabilidades de desarrollar la enfermedad son muchos más altas.

 

El proceso es un círculo vicioso, ya que, al páncreas producir más insulina de la necesaria, se almacena el exceso de glucosa como grasa, lo que perpetúa la obesidad y la dificultad para bajar de peso.

 

¿Cómo afecta esto a los adultos? Cuando se desarrolla la diabetes en la adultez, el proceso de la enfermedad lleva varios años en el sistema por lo que, al momento del diagnóstico, ya se espera tener cambios asociados a la diabetes, como pueden ser cambios en la retina que ocasionan ceguera y cambios microvasculares a nivel del riñón y de las extremidades periféricas, enfatiza Ortiz. También se asocian a este cuadro la hipertensión, los problemas de colesterol, los cambios a nivel de las arterias del corazón y también cambios en el sistema inmune.

 

“A los diabéticos se les hace más difícil controlar las infecciones porque las células del sistema inmune no trabajan efectivamente. A esto se añade que la microcirculación está disminuida, lo cual impide que las células de defensa ataquen en el lugar”, puntualiza.

 

Más allá de la obesidad

La obesidad afecta en aspectos que van más allá de la diabetes, los niveles de los lípidos y las enfermedades cardiovasculares.

“Todos tenemos un esqueleto que, dependiendo de la estatura, está diseñado para mantener un peso, así que si se le pone más peso para el que está diseñado, eventualmente las articulaciones se van a deteriorar, desarrollando artritis, particularmente en las rodillas, mucho más temprano que un paciente que esté en peso ideal”, señala Ortiz.

 

Es común que, en estos casos, los pacientes requieran cirugías de reemplazo de articulaciones, pero, cuando el paciente obeso se opera, al tener una capa de grasa considerable entre la piel y la fascia, que es la membrana que protege el músculo, se dificulta que las cicatrices sanen.

 

“Si a eso le añade que ese paciente quizás tiene resistencia a la insulina, no tiene un buen sistema inmune y no tiene una buena vascularidad, esa la ecuación perfecta para tener problemas postquirúrgicos”, aduce la catedrática asociada de la escuela de Medicina del RCM, quien menciona otras condiciones de salud comunes en esta etapa.

 

OSTEOPORISIS 

De acuerdo con la doctora Ortiz, la osteoporosis es bastante común, sobre todo en las mujeres postmenopaúsicas (etapa que ocurre en cualquier momento después de los 50 años) y en algunos varones, aunque eso es mucho más raro. También se pueden ver casos en personas asmáticas o que tienen alguna condición autoinmune que han utilizado medicamentos esteroides.

 

El cernimiento se realiza mediante una prueba sencilla llamada DEXA, que mide la densidad ósea.

 

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) recomiendan hablar con el proveedor de servicios de salud para que indique medicamentos que fortalzecan los huesos y tratar de evitar aquellos que los debiliten, incluir en la dieta alimentos que provean calcio y vitamina D, realizar ejercicios de pesas regularmente (se debe consultar antes con el médico), no fumar y limitar el consumo de alcohol.

 

PARA CONOCER TU RIESGO DE FRACTURA

Visita a tu médico para discutir tu caso particular. También existe una herramienta en línea denominada Fracture Risk Assessment Tool. Esta recopila datos de estudios cohortes globales y cuyos algoritmos proveen la probabilidad de fractura dentro de un perído de 10 años. Solo debes brindar datos sencillos y el resultado de una prueba de la densidad mineral ósea (BMD, por sus siglas en inglés).

 

DEFICIENCIA DE VITAMINA D 

La vitamina D ayuda al mantenimiento de los niveles de calcio y fósforo y, en conjunto con la hormona de la paratiroides, mantienen el hueso saludable. 

 

“Cuando tienes deficiencia de vitamina D el hueso se pone débil y a riesgo de sufrir fracturas patológicas. La gente piensa, '¿cómo es esto posible si vivimos en el trópico y cogemos sol?', pero, la vitamina D no se adquiere por el sol, se activa por el sol. La vitamina D se adquiere en la dieta, así que la tienes que consumir para que el sol la active”, recalca Ortiz. Añade que para que esta vitamina se active es necesario tener riñones saludables y tomar solo un poco de sol.

 

DEPRESIÓN Y PÉRDIDA COGNITIVA 

Aunque muchas enfermedades mentales, como la esquizofrenia, surgen en etapas más tempranas, en el caso de la depresión, el historial familiar y las circunstancias que esté viviendo el paciente van a tener un efecto en la posibilidad de que el paciente la desarrolle. 

 

“Obviamente, un paciente mayor, si está solo y si no tiene quién lo acompañe, está a más riesgo de desarrollar depresión. Y si tiene problemas médicos, sobre todo cardiovasculares o después de una cirugía, es bien común desarrollarla”, apunta la catedrática asociada.

 

De otra parte, la Academia Americana de Medicina de Familia explica que, además de tener los síntomas normales de la depresión, los adultos mayores pueden tener delirios o alucinaciones, y problemas de memoria o confusión. 

 

“La gente que se retira y se queda en la casa viendo televisión, no lee y no realiza actividades que les ayuden a pensar constantemente, como ejercicios de tipo Sudoku o crucigramas, tienen más riesgos desarrollar alzhéimer.

 

Mantener un estilo de vida saludable, así como ejercitarse físicamente y mentalmente tiene efectos favorecedores. 

Pérdida de visión 

Según se envejece, la pérdida de visión por diversas causas es común. Por ejemplo, los CDC estiman que la mitad de las personas que tienen glaucoma no lo saben. Las cataratas, aunque pueden ocurrir a cualquier edad, también son comunes. La doctora Ortiz recomienda mantenerse al día con las visitas al oftalmólogo para evaluar la salud visual.

 

Importantes las vacunas Ortiz recomienda que todas las personas, independientemente de su edad, se vacunen anualmente contra influenza. 

“Eso de que te va a dar influenza si te pones la vacuna es una falacia. Si te da influenza cuando te pones la vacuna, no fue por la vacuna, sino porque ya la tenías incubando. A menos que seas alérgico a uno de los componentes de la vacuna, esta es indicada”, recalca. También recomienda la vacuna de la neumonía a todo paciente inmunosuprimido (pacientes VIH, en tratamiento de cáncer, en tratamiento inmunosupresor por cualquier condición o pacientes mayores de 65 años).

 

“Después de los 65 años, a los pacientes que les haya dado varicelas, deben ponerse la vacuna contra la culebrilla y los pacientes que padezcan hepatitis crónica, tanto B como C, se tienen que vacunar contra la hepatitis A, si no les ha dado”, apunta la doctora Ortiz.

La prevención es esencial 

Un estilo de vida saludable desde temprano en la vida hará posible tener una mejor salud y calidad de vida en la madurez. Esto incluye tener una alimentación sana, realizar actividad física, hacerse las pruebas de cernimiento en las etapas de vida correspondientes, darle seguimiento a condiciones de salud existentes y acudir a las citas rutinarias anuales.

 

“La prevención van a depender de los problemas médicos particulares que tenga el paciente”, enfatiza la doctora Ortiz, quien añade que todo paciente debe tener un médico primario. 

 

“En los adultos, yo siempre recomiendo que tengan un internista o un médico de familia, ya que son efectivos en canalizar los problemas médicos de los pacientes”, finaliza diciendo

Redes Sociales
En Medios México quiere una nueva Copa América Conductora posa desnuda para apoyar a p... Aquaman, entre las 20 películas más ta... México sale en busca de sus desaparecidos Usuarios modifican wikipedia de Sergio G...