Aunque el estudio es una preimpresión y no ha sido certificado por una revisión por pares, investigadores chinos desvelaron que los parientes cercanos del Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el coronavirus NeoCoV “sigue siendo enigmático”, pero si se desarrolla en humanos podría ser una posible amenaza de bioseguridad, con una alta tasa de mortalidad y transmisión.
“En este estudio descubrimos, inesperadamente, que NeoCoV y su pariente cercano PDF-2180-CoV pueden usar de manera eficiente algunos tipos de enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2) de murciélago y, de manera menos favorable, ACE2 humana para ingresar”, señaló el estudio titulado Los parientes cercanos de MERS-CoV en murciélagos usan ACE2 como sus receptores funcionales.
Sus análisis de microscopía crioelectrónica revelaron una nueva interfaz de unión de coronavirus ACE2 con otra proteína-glicano, pero que impiden que la ACE2 apoye la infección de NeoCoV en humanos, pero sí los infectarían después de una mutación T510F en un receptor RBM.
"Notablemente, la infección no pudo neutralizarse de forma cruzada con anticuerpos dirigidos contra el SARS-CoV-2 o el MERS-CoV. Nuestro estudio demuestra el primer cas de uso de ACE2 en virus relacionados con MERS, lo que arroja luz sobre una posible amenaza de bioseguridad de la aparición humana de un ACE2 que usa MERS-CoV-2 con una alta tasa de mortalidad y transmisión”, indicó.
Los coronavirus (CoV) son una gran familia de virus de ARN clasificados en 4 géneros: Alpha, Beta, Gamma y Delta-CoV. Los dos primeros pueden infectar a mamíferos como murciélagos y humanos, mientras que los dos últimos infectan principalmente a las aves y ocasionalmente a los mamíferos.
“Se cree que los orígenes de la mayoría de los coronavirus que afectan a los humanos se remontan a sus parientes cercanos en los murciélagos, el reservorio animal más importante de los coronavirus de mamíferos. Los coronavirus son bien reconocidos por su capacidad de recombinación y de salto del huésped, lo que ha llevado a los tres brotes principales en las últimas dos décadas causadas por SARS-CoV, MERS-CoV y el más reciente SARS-CoV-2 respectivamente”, indicó.
MERS-CoV pertenece al linaje C de Beta-CoV (Merbecovirus), lo que representa una gran amenaza considerando su alta tasa de letalidad de aproximadamente el 35%. Se han encontrado en camellos, erizos y murciélagos de la familia Vespertilionidae y son considerados como la fuente evolutiva del MERS-CoV o su ancestro inmediato.
“De hecho, NeoCoV y PDF-2180-CoV comparten suficiente similitud con MERS-CoV en la mayor parte del genoma, lo que los convierte taxonómicamente en la misma especie viral. Sin embargo, sus subunidades S1 son muy divergentes en comparación con MERS-CoV. Aunque NeoCoV y PDF-2180-CoV no pueden usar ACE2 humano de manera eficiente en función de sus secuencias actuales, los eventos de propagación de este grupo de virus deben monitorearse de cerca, considerando su potencial de emergencia humana después de ganar aptitud a través de la deriva antigénica”, añadió.
Finalmente, consideró una gran preocupación si NeoCoV y PDF-2180-CoV podrían saltar la barrera de las especies e infectar a humanos. El estudio culpó a la falta de conocimiento de los receptores de los coronavirus de murciélago que han limitado la comprensión de esos patógenos de alto riesgo.